Todos los días escuchaba tu voz, potente pero cálida a la vez
Decías que me amabas, yo ingenua que lo creía ciegamente
Pasando el tiempo me di cuenta de que esas palabras
Solo las decías para tenerme contigo
Y yo en realidad me las creí
Después te fuiste
Y al día de hoy, recuerdo esas palabras,
Como si en realidad
Me hubieras amado.
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